¿Cuándo buscar ayuda profesional para su hijo/a?

emociones

Los padres son usualmente los primeros en reconocer cuando un hijo tiene un problema emocional o de comportamiento. Aun así, la decisión de buscar ayuda o consejo profesional puede ser difícil y dolorosa, pues, en muchas ocasiones, se hace difícil saber en qué momento esto es realmente necesario.

Uno se resiste quizás porque considera que no le van a decir nada nuevo, o que en caso de hacerlo será cómo poner en entredicho su capacidad, como padre o adulto, de resolver determinado problema. Sin embargo, pedir ayuda, no sólo como padre, sino también desde cualquier rol o situación que la vida nos plantee, es una actitud de lo más madura y consciente, propia de alguien que usa su decisión y los medios que están a su alcance para afrontar determinada problemática.

Muchas veces no sabemos si es suficiente o no lo que nos está ocurriendo, a nosotros o a nuestros hijos, como para consultar a un especialista. Ese punto o límite es algo totalmente individual y subjetivo, que queda marcado de forma distinta por cada persona.

Sin embargo, hay situaciones objetivas generales, que indican la necesidad de hacerlo:

  • Siente que las cosas le superan como padre/madre.
  • Su hijo es caprichoso y no sigue las pautas que usted le indica.
  • La relación conyugal se ha tornado pobre y no hay un buen clima afectivo.
  • Usted ha vivido o está viviendo una crisis importante en la familia: pérdida del trabajo, mudanza de vivienda, cambio de escuela, muerte de un familiar o alguien allegado, una enfermedad grave, separación de su pareja, etc.
  • Su hijo tiene problemas en la escuela.
  • Su hijo tiene malas relaciones con sus compañeros.
  • Usted castiga a sus hijos física y/o emocionalmente.
  • Su hijo le castiga a usted física o emocionalmente.
  • Su hijo es demasiado activo e inquieto.
  • Su hijo está deprimido, ha perdido interés por la vida o ha intentado suicidarse.
  • A usted le preocupan demasiado los aspectos de la adopción.
  • A su hijo le preocupa demasiado el tema de la adopción y usted no se siente capaz de tranquilizarlo.
  • La conducta, personalidad y amistades del niño han cambiado de forma drástica; quizás exista un problema de alcoholismo o drogas.
  • Usted no se siente capaz o con fuerzas para encarar determinado problema.

Fuente: http://www.psicologiainfantil.cl/ • Imagen: http://atividadespedagogicasprokeila.blogspot.com/

Lic. Manuel Velásquez • 2369-8068 • consultorio@entre-dichos.net

 

Publicado por Manuel Velásquez Alvarado

Doctorando en Investigación en Educación por la Universidad de San Carlos de Guatemala. Maestrando en Neuropsicología Clínica (UNIS). Maestro en Tratamiento del Trauma, Abuso Sexual e Incesto (UPANA Guatemala). Postgrado en Neuropsicología (UC Perú). Licenciado en Psicología Clínica (URL Guatemala). Psicoanalista de formación freudolacaniana. Director Clínico del Consultorio Psicológico Entre-Dichos. Miembro de colegio de psicólogos y de la Asociación de Psicólogos de Guatemala, Miembro fundador de la Asociación de Curriculistas de Guatemala. Docente universitario.

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